Me equivoqué contigo


Ni una lágrima más
derramaré a tu recuerdo,
de mi voz, se ha callado tu nombre
y de mi cuerpo borraré tus caricias.

Si, me equivoqué contigo,
entregandote el amor que no merecía
el reflejo de tu gallardía.

Si, me equivoqué contigo,
al querer ser tus ojos y tu vida
que desechaste por la ignominia.

Si, me equivoqué contigo,
al adorarte como Dios
siendo hombre,
obligándome al postramiento
de tus desprecios y,
a la inseguridad de tu ausencia.

Si, me equivoqué contigo,
al entregarte mi vida,
te entregué las alas
de mi dignidad de mujer
dejándome como esclava
amante de tus pasiones reprimidas.

  Ciudad de México